El término “seminuevo de caja” se ha vuelto común en marketplaces y tiendas informales. El problema es que, en muchos casos, solo significa que el celular fue limpiado, no reacondicionado.
Señal 1: batería sin pruebas reales
Un equipo puede verse impecable, pero si nadie midió la capacidad real de la batería, los problemas aparecerán semanas después: descargas rápidas, apagones inesperados y sobrecalentamiento.
Un reacondicionado real siempre incluye pruebas de consumo, voltaje y estabilidad térmica.
Señal 2: pantalla sin calibración
Una pantalla genérica puede verse bien a simple vista, pero sin calibración adecuada presenta:
- Brillo irregular
- Tonos azulados
- Respuesta táctil imprecisa
Esto no solo afecta la experiencia visual, sino que incrementa el desgaste del procesador gráfico y la batería.
Señal 3: tornillos y sellos manipulados
Tornillos barridos, sellos térmicos mal colocados o restos de adhesivo son señales claras de aperturas sin control técnico. Esto compromete la durabilidad estructural del equipo.
Limpio no es reacondicionado
Un reacondicionado profesional implica diagnóstico completo, sustitución de componentes, pruebas de estrés y garantía formal. La limpieza estética es solo el último paso, no el proceso.
En Reducto, cada celular pasa por un reacondicionamiento certificado, con pruebas técnicas documentadas. Si un equipo no cumple los estándares, simplemente no se vende.