CAPEX vs. OPEX: por qué la tecnología reacondicionada cambia la lógica financiera de las empresas

CAPEX vs. OPEX: por qué la tecnología reacondicionada cambia la lógica financiera de las empresas

Durante años, la adquisición de tecnología en las empresas se ha tratado como una inversión de capital (CAPEX): desembolsos elevados, depreciación prolongada y presión directa sobre el flujo de caja. Este enfoque resulta cada vez menos rígido frente a un entorno donde la tecnología se vuelve obsoleta con rapidez y las necesidades operativas cambian de forma constante.

El modelo que impulsa Reducto replantea esta lógica al ofrecer esquemas donde la tecnología puede contabilizarse como gasto operativo (OPEX). Esto permite a las empresas acceder a dispositivos premium reacondicionados sin inmovilizar capital, manteniendo liquidez y flexibilidad financiera en momentos clave como cierres trimestrales, expansiones o reestructuraciones internas.

Desde la perspectiva financiera, el cambio es relevante. Tratar la tecnología como un servicio reduce el riesgo asociado a la depreciación acelerada de activos y permite alinear el gasto tecnológico con la productividad real del negocio. En esquemas como Device-as-a-Service (DaaS) o compra reacondicionada planificada, la empresa paga por el uso efectivo de los equipos, no por su tenencia prolongada.

El impacto fiscal también juega un papel importante. Los modelos OPEX permiten deducciones inmediatas o aceleradas, mejorando la planeación tributaria y evitando cargas contables de largo plazo. En este contexto, la tecnología deja de ser un pasivo contable y se convierte en una herramienta financiera estratégica.

A esto se suma una reducción del costo total de propiedad (TCO). Una menor inversión inicial, la inclusión de garantía y procesos de reemplazo controlados disminuyen costos ocultos asociados a mantenimiento, fallas inesperadas o rotación de equipos, que suelen pasar desapercibidos en el modelo tradicional.

 Al tratar la tecnología como OPEX, no solo se protege el flujo de caja, sino que se facilita la renovación constante de equipos. Un modelo Device-as-a-Service (DaaS) con Reducto puede representar un ahorro de hasta 40% frente a la compra tradicional de activos nuevos.

“La tecnología debe ser un servicio flexible, no un activo rígido que se deprecia en un cajón contable”, señala Jesús Reyes, Advisor de Reducto.

¿Buscas optimizar tu presupuesto de TI? Solicita una asesoría financiera para tu flota corporativa aquí

 

Reducto para Empresas:

  • 100% Deducible: Gasto operativo (OPEX) para tu planeación fiscal.
  • 🛡️ Garantía Extendida: 12 meses de cobertura técnica total.
  • 🔒 Protección de Datos: Borrado seguro bajo estándar DoD 5220.22-M.
  • 📦 Stock de Reserva: Reemplazo directo incluido en proyectos seleccionados.
Regresar al blog

Deja un comentario

Ten en cuenta que los comentarios deben aprobarse antes de que se publiquen.