WhatsApp confirmó que en 2026 dejará de ser compatible con diversos teléfonos lanzados hace más de una década. La medida responde a la necesidad de mantener la aplicación segura y funcional, lo que implica dejar atrás dispositivos que ya no cumplen con los requisitos mínimos de software y hardware para soportar nuevas versiones.
Entre los modelos que perderán acceso a la aplicación se encuentran Samsung Galaxy S4 y Galaxy Ace 4, LG Optimus L3 II, Sony Xperia M, Huawei Ascend Mate, HTC Desire 500, así como varios dispositivos de Apple, incluidos iPhone 5, 5c, 5s, 6 y 6 Plus. WhatsApp también advierte que, aunque un equipo no aparezca explícitamente en la lista, puede dejar de funcionar si supera los diez años de antigüedad o no cumple con los requerimientos técnicos mínimos.
Para muchos usuarios, esta pérdida de compatibilidad marca el punto final de la vida útil práctica del dispositivo, incluso si el hardware sigue encendiendo o funcionando de forma básica. Sin acceso a aplicaciones de mensajería, el celular deja de ser una herramienta central de comunicación, lo que obliga a considerar alternativas de renovación.
En este contexto, los smartphones reacondicionados se presentan como una opción accesible frente a la compra de un equipo nuevo. En el mercado mexicano es posible encontrar modelos funcionales, con soporte de software vigente, por menos de 5 mil pesos, como iPhone SE de segunda generación o modelos de la serie iPhone 11 y 12 reacondicionados, que mantienen compatibilidad con aplicaciones actuales y ofrecen un desempeño suficiente para el uso cotidiano.
Renovar el celular no implica necesariamente desechar el equipo anterior. Dependiendo de su estado, puede integrarse a programas de buyback si aún conserva valor, o canalizarse a iniciativas de reciclaje como el Reciclatrón cuando ya no es viable su reutilización. En Reducto también tenemos programas para desechar tecnología de forma responsable.
Esta combinación de renovación, reutilización y reciclaje refleja cómo la obsolescencia de software está transformando los hábitos de consumo tecnológico y reforzando la importancia de modelos circulares en México.
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