La elección del método de pago es parte esencial de una compra segura. En el universo del reacondicionado, los mecanismos formales ofrecen un nivel de protección que difícilmente se encuentra en mercados informales o transacciones entre particulares.
Los pagos con tarjeta, por ejemplo, no solo brindan rapidez: permiten abrir disputas ante inconsistencias o fraudes, algo imposible con efectivo. Reducto cumple con todos los requisitos de comercio formal, lo que habilita estos mecanismos de protección y añade una capa adicional de seguridad.
Las transferencias bancarias también generan confianza al dejar un comprobante claro del movimiento. En Reducto, este método se acompaña de documentación del pedido, folios internos y comunicación directa con el usuario para asegurar transparencia total.
Para quienes buscan flexibilidad, el financiamiento es una herramienta valiosa: permite acceder a tecnología de alto rendimiento sin comprometer liquidez y manteniendo protección financiera. Reducto integra opciones de financiamiento diseñadas para reducir el riesgo del usuario y mantener las mismas garantías y derechos que con un pago tradicional.
En todos los casos, la trazabilidad es clave. Reducto mantiene políticas claras, procesos simples y comunicación constante para que cada paso de la compra esté respaldado por un canal formal y comprobable.