Cambiar la batería de un celular no es peligroso por definición. El riesgo aparece cuando se utilizan celdas de baja calidad o se realizan instalaciones sin procesos técnicos adecuados.
La diferencia entre una batería certificada y una genérica
Las baterías confiables cumplen normas como IEC 62133-2 o UL, lo que garantiza estabilidad térmica, control adecuado de voltaje, menor riesgo de inflado o sobrecalentamiento
Estas certificaciones son cruciales para garantizar que las baterías sean seguras para su uso previsto.
- IEC 62133-2: Es la norma de seguridad internacional más reconocida para celdas y baterías secundarias (recargables) de litio utilizadas en aplicaciones portátiles. Cubre requisitos como pruebas eléctricas, estrés mecánico y abuso ambiental para prevenir peligros como sobrecalentamiento, incendio o explosión. La certificación IEC es un "pasaporte" para muchos mercados globales.
- Normas UL: Las normas UL son fundamentales para la seguridad de las baterías en Norteamérica y otras regiones. UL ha armonizado sus estándares con los internacionales, por lo que existe la norma UL 62133-2, que es la versión alineada para Norteamérica de la IEC 62133-2. Otras normas UL específicas incluyen:
- UL 1642: Un estándar de referencia para celdas de litio en electrónica de consumo.
- UL 2054: Se aplica a los paquetes de baterías completos para uso doméstico y comercial.
Las baterías genéricas, en cambio, pueden perder capacidad rápidamente, generar picos térmicos o dañar el sistema de gestión energética.
En ese sentido, un taller profesional:
- Usa celdas certificadas
- Aplica adhesivos térmicos adecuados
- Calibra la batería tras la instalación
- Realiza pruebas de consumo y temperatura
La clave no es “oficial vs no oficial”, sino estándares vs improvisación.
En procesos de reacondicionamiento como los de Reducto, cada batería pasa por pruebas de capacidad real, estabilidad térmica, voltaje bajo carga y retención energética. Solo se libera si cumple parámetros equivalentes a los de fábrica.
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