Los modelos circulares más eficientes se sostienen sobre tres pilares: reutilización, reacondicionamiento y reciclaje responsable. Reducto adopta estos elementos mediante infraestructura técnica propia, laboratorio especializado y alianzas certificadas para el tratamiento final del dispositivo.
La recompra permite obtener inventario de calidad sin depender de producción primaria, lo que reduce presión sobre recursos naturales. Reducto selecciona dispositivos con menor desgaste y buen potencial de vida útil, optimizando el aprovechamiento del hardware disponible.
La reparación profesional extiende la utilidad del equipo mediante diagnósticos técnicos, reemplazo de componentes y procesos que buscan estabilizar el comportamiento del dispositivo a largo plazo. Reducto documenta cada intervención para garantizar transparencia operativa.
El reciclaje completa el ciclo al evitar que materiales valiosos terminen como desecho. Reducto asegura la correcta disposición de componentes irreparables mediante socios certificados, integrando la circularidad como elemento central de su operación.