El reacondicionamiento certificado es un proceso técnico estructurado que permite devolver dispositivos usados al mercado bajo estándares verificables de calidad, seguridad y trazabilidad. A diferencia de reparaciones aisladas, inicia con un diagnóstico profundo que evalúa funcionamiento, integridad física y desempeño general del equipo.
Este modelo incluye pruebas estandarizadas de componentes clave como batería, pantalla, cámaras, sensores y conectividad, con el objetivo de asegurar que el dispositivo cumpla criterios mínimos antes de ser reutilizado.
“El reacondicionamiento no es solo revivir un celular, es devolverlo al mercado como un producto funcional, confiable y con valor económico real”, explicó Tomás Morán, cofundador de Reducto a Milenio Emprende.
Un paso crítico del proceso es el borrado seguro de datos, que protege la privacidad del usuario anterior y permite que el equipo tenga una segunda vida documentada. En Reducto, este procedimiento forma parte de un sistema de más de 80 puntos de control técnico, que registran el estado del dispositivo y reducen la incertidumbre para el siguiente usuario.
Frente a un mercado secundario históricamente informal, el reacondicionamiento certificado introduce transparencia y confianza. No se trata solo de extender la vida útil de la tecnología, sino de hacerlo bajo estándares que profesionalizan el sector. La urgencia es global: según datos de la ONU, solo el 22.3% de los residuos electrónicos del mundo se recicla formalmente.
En síntesis: el reacondicionamiento certificado convierte un dispositivo usado en un activo funcional, confiable y trazable, alineando reutilización tecnológica con economía circular.
Fuente:
https://www.itu.int/en/ITU-D/Environment/Documents/Publications/2025/d-gen-e_waste.01-2024-pdf-s.pdf